viernes, 2 de mayo de 2014

Lo primero que miré fueron tus ojos.

Lo primero que miré fueron tus ojos,
en el mar de tu mirada me envolvía,
como ave resguardada en los rastrojos,
mi mirada en tu pupila se escondía.

Dos luceros me atraparon con premura,
de inmediato quise ser su prisionero,
tan prendado yo quedé de su hermosura
que primero resucito y luego muero.

Fue también tu sonrisa cristalina
la que hizo que mi alma floreciera
al compás de canciones coralinas
como planta en continua primavera.





sábado, 12 de abril de 2014

En el cielo se dibuja el arco iris.

En el cielo se dibuja el arco iris,
la tormenta se deshace con el sol,
pajarillos aletean por los jardines,
en el mundo se respira paz y amor.

Una estrella se escapó de madrugada,
por los mares navegando se acercó,
temblorosa, infeliz, desconsolada,
implorando de los hombres el amor.

Para todos gentileza y simpatía
con sus miedos a vivir en soledad,
en silencio va perdiendo la alegría
mientras sueña en encontrar la libertad.

Suplicando comprensión y compañía,
siempre expuesta a sufrir iniquidad,
es confiada y bondadosa en su osadía,
protegida por un halo celestial.

Una tarde, perdida y desolada,
entre sombras se siente naufragar,
de inmediato por su ángel rescatada,
cual celoso y eficiente guardián.

Pasa el tiempo, nuestra estrella revivía,
poco a poco, se acomoda y da calor,
la tiniebla se convierte en claro día,
a su paso se respira paz y amor.



domingo, 30 de marzo de 2014

Aquella noche de luna llena.

Aquella noche de luna llena
sin darme cuenta me la encontré,
tan delicada, tan pizpireta,
nada más lindo yo imaginé.

Brillantes ojos como luceros,
mirada limpia como el coral,
con sus reflejos, con sus destellos,
se torna clara la oscuridad.

Cabello negro como azabache,
sedoso y suave como algodón,
melena al viento, tan elegante,
causa murmullos de admiración.

Carnosos labios de piel rosada,
sonrisa fresca como el azahar,
tan comedida, tan educada,
a todo el mundo quiere agradar.

De tez morena como moscada,
tan tersa y dulce cual miel en flor,
tan desprendida, tan abnegada,
tiene cautivo mi corazón.




lunes, 3 de marzo de 2014

No me mires...

No me mires con tus ojos de traviesa,
no me pongas los morritos de enfadá,
incapaz soy de hacer lo que quisiera,
cuando observo tu carita de enojá.

Si me pides, mi alma yo te diera,
si mi vida, la tengo hipotecá,
junto a ti estaré, siempre a tu vera,
tus deseos van a ser mi voluntad.

Quédate reposando en mis jardines,
disfrutando de belleza sin igual
escuchando la coral de serafines.

Todo aquello que te pueda preocupar,
en mis manos quiero yo que deposites,
solo tienes que quererme y nada más.





jueves, 6 de febrero de 2014

Contigo.

Contigo las noches son días,
sin ti no hay más luz, es penumbra,
tus ojos me muestran, me alumbran,
aquello que yo no veía.

Contigo la pena.., alegría,
sin ti se entristece mi alma,
tu influjo me sacia, me calma,
me aporta la paz que quería.

Contigo no hay llanto, es sonrisa,
sin ti mil cuchillos se clavan,
tus manos me tocan, me aman,
tan suave como tenue brisa.

Contigo, son campos floridos,
sin ti hay desiertos de arena,
llorando yo calmo mis penas
si sueño que tu ya te has ido.

Contigo la vida un suspiro,
sin ti se eterniza mi estancia,
tu pecho revive mi estancia
cual ave apegada a su nido.





miércoles, 29 de enero de 2014

Asomado a la ventana.

Asomado a la ventana,
con premura y ligereza,
vi pasar a una princesa
con su piel de porcelana.

Con dulzura y alegría
a los nobles saludaba,
por su gente preguntaba,
mil sonrisas repartía.

Deseada por los hombres,
por la mujer envidiada,
es por todos admirada,
en sus brazos los acoge.

Absorto la contemplaba,
a todo el mundo atendía
derrochando simpatía
por donde quiera pasaba.

A diario, de mañana,
al pasar no me veía, 
pues con tanta algarabía
ella en mi no reparaba.

Al fin fue llegado el día
en que la dulce princesa,
confirmando su promesa,
diligente me atendía.

¡Que placer! ¡Cuánto alborozo!
Sus palabras me embriagaban,
me calmaban, me saciaban,
no cabía en mi de gozo.

Desde entonces buen vasallo,
paladín, fiel escudero,
sirvo y cuido con esmero,
las malas lenguas acallo.



viernes, 24 de enero de 2014

Mi voz te llama.

Mi voz te invoca, te llama,
a gritos te va buscando,
resonando te proclama,
insistiendo, repicando,
a cada paso te aclama.

Al acabar la jornada
mi voz musita en silencio
prendida en la madrugada:
A buscarte iré, sentencio,
refulgente cuál espada,
olorosa como incienso.

Gozoso sueño contigo,
la noche por aliada,
oteando los caminos,
recorriendo la montaña,
inventándome el destino,
acunándome en tu alma.

Radiante, alegre, contento,
así despierto en tu cama,
querido por ser tu sueño,
ungido por tu mirada,
embriagado por completo,
la ternura como aliada.