Déjame que te tome tiernamente,
Déjame que susurre en tus oídos,
Déjame que despacio te desnude,
¡Ven aquí, no te muevas, languidece!
que acaricie tu pelo con mi boca,
que te tome por el talle con mis brazos,
que te cubra tu cara con mis besos.
Déjame que susurre en tus oídos,
que los bese suavemente con mis labios,
que te diga muy quedo a cada instante,
que te quiero, que te adoro, que soy tuyo.
Déjame que despacio te desnude,
que tu cuerpo yo te palpe con mis manos,
que tus pechos me los coma beso a beso,
que tu piel la acaricie palmo a palmo.
¡Ven aquí, no te muevas, languidece!
¡Pégate, fúndete junto a mi cuerpo!