Las áureas luces del alba
que anuncian un nuevo día
me dicen que te levantas
contenta, con alegría.
El tierno arrullo del ave
rompiendo la madrugada,
me evoca el tacto suave
de tu piel en mi almohada.
Los finos rayos de oro
que cruzan por mi ventana
proclaman que yo te añoro
como el sol a la mañana.
La tenue lluvia vidriada
resbalando por mi cara,
como lágrimas manadas
de tus ojos las notara.
Los hechos que me acontecen,
las cosas que son pasadas,
de tu mundo me parecen,
junto a ti son deseadas.