jueves, 20 de diciembre de 2012

Pajarillos.

El murmullo del agua recorre mi cuerpo
cuando pienso y evoco las plantas en flor,
los momentos vividos, sucesos, recuerdos,
me inundan, rebosan, me hablan de amor.

La emoción que me embarga explota en mi pecho,
cascadas furiosas rezuman mi piel,
la nostalgia florece en mi pensamiento,
se convierte en presencia queriendo volver.

Pajarillos que trinan alegran los cielos,
con sus alas abiertas parecen bailar,
canciones que avivan mis sentimientos,
me colman, me sacian, me llenan de paz.

Como en una nube de pronto me encuentro
sin apenas peso que pueda frenar
el ascenso suave que siente mi cuerpo
cuando muy adentro los oigo cantar.

Casi sin notarlo estoy junto a ellos,
mis brazos abiertos queriendo abrazar,
sentir sus caricias, sus mimos, sus besos,
notar su presencia, vivir su verdad.

Dulces pajarillos que cantáis contentos,
dejar que a vosotros me una al compás,
que sienta el embrujo de estos momentos,
que llene mi alma con vuestro trinar. 




1 comentario:

  1. Tu alma es como esos pajarillos, tierna y pura.

    Precioso poema.

    Seria precioso poder escuchar esos pajarillos al lado de un lago de aguas cristalinas.

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