miércoles, 20 de febrero de 2013

La rosa.

Quisiera expresar pero no se,
lo que siento en el fondo de mi pecho,
cuando observo a esa planta florecer
y su aroma a mi me inunda por completo.

Fue plantada y aparcada en un bancal,
pues los frutos que esperaban nunca daba,
jalonando con espinas su portal,
de las manos que acechaban su morada.

Una anciana que habitaba en el lugar,
con presteza, con cariño, la cuidaba,
y aún con dudas, titubeos, ansiedad,
a la planta con sus mimos la trataba.

Con los años esa planta enraizó,
a la tierra con firmeza, se fijaba,
su constancia, su insistencia, su tesón,
en belleza, su pobreza, transformaba.

Hoy se yergue orgullosa en su solaz,
presumiendo el hortelano en su labor,
esa rosa, salida del rosal,
tan hermosa que provoca admiración.
 
 

lunes, 18 de febrero de 2013

Del sabor de la fruta son tus labios.

Del sabor de la fruta son tus labios,
como plantas que florecen, tu sonrisa,
como seda que acaricia son tus manos,
como el mar cuando amanece tus mejillas.
 
Clara, pura, reluciente, tu mirada,
bella, fresca, muy hermosa, tu figura,
como flor que se abre con el alba,
como el agua cuando brota, fresca y pura.
 
El recuerdo de tus labios tan jugosos,
el sabor que en mi boca yo sentía,
es tan dulce, placentero, tan hermoso,
que tus besos los recuerdo día tras día.
 
El contacto de tu cara entre mis manos,
las caricias de tus manos en las mías,
me recuerdan cuando estoy en todos lados
que te quiero y te querré más todavía.
 
Tu cabeza reclinada en mi pecho,
inundó de bienestar el alma mía;
tus cabellos, tus mejillas, con mis besos
como  ramos de flores te ponía.
 
Quiero estar junto a ti a todas horas,
quiero darte el amor que por ti siento,
quiero ser para ti como las olas,
que acarician sin cesar y sin denuedo.
 
 

jueves, 7 de febrero de 2013

Sentir.

Siento tu amor que me llena,
siento tu voz que me llama,
veo tu cuerpo menudo,
quiero beberme tu alma.
 
Siento tu piel en mi cuerpo,
siento tu mano en mi cara,
veo contigo, mi vida,
clara, con sol, la mañana.
 
Siento el dulzor de tus labios,
siento un sabor que me abrasa,
veo tu mar que se agita,
siento un placer que me calma.
 
Siento tu boca en mi boca,
siento tu alma en mi alma,
quiero que vengas conmigo,
quiero que llenes mi estancia.
 
 
 

jueves, 31 de enero de 2013

Alcé mis ojos al cielo.

Alcé mis ojos al cielo,
de hinojos me puse en tierra,
quería yo con este gesto
borrar miserias y ofensas.
 
Miserias del ser humano,
miserias que son tan viejas
que hacen que nos sintamos
cristobitas, marionetas.
 
Marionetas que se mueven
por impulsos de la mano
de aquellos que bien nos quieren
como ovejas en rebaño.
 
Sin protestas, sin reparos,
vestidos con uniforme,
cubiertos con ese manto
que sin ver se nos impone.
 
¿Por qué será que escuchamos
que eso no va conmigo
cuando sin ver encontramos
que otros caen en el camino?
 
¡Qué fácil la sumisión,
qué dificil ser rebelde,
sólo mira alrededor,
si te cuesta, lo enalteces!
 
 

martes, 29 de enero de 2013

Si las olas del mar me salpicaran.

Si las olas del mar me salpicaran,
limpiarían a fondo mi tormento,
sacarían la luz de las tinieblas,
que corroe mi alma por momentos.

La luz de la luna que enamora,
la luz de la estrella que me guía,
la luz de tu alma seductora,
la luz que me alumbra día tras día.

Yo que tanto presumo de mi amor,
que por ti la vida entera te daría,
no he sabido hoy darte lo mejor
del que ama, del que espera en quien confía.

Déjame que me postre hoy a tus pies,
que derrame de mis ojos el dolor,
que se calme con mis lagrimas la sed
de mi cuerpo que te llama con amor.

Que la pena que yo siento no es por mi,
y si mi alma se desgarra con furor,
es por verte hundida en tu vivir,
es por verte caída en tu dolor.
 
 

viernes, 25 de enero de 2013

Hermosa está la mañana.

Que hermosa está la mañana
cuando despierto y te veo,
brillante como la llama
que arde con mi deseo.

El fuego que hay en mi pecho
se aviva con tu mirada,
aumenta mis sentimientos,
me llena de gozo el alma.

¡Quiero vivir contigo!
¡Quiero besar tu cara!
¡Verte por el camino
que recorres con el alba!
 
 
 

miércoles, 23 de enero de 2013

Te acercaste sonriente a mi presencia.

Te acercaste sonriente a mi presencia
una noche que perdido yo vagaba,
tu gracia, tu donaire, me atraía,
la magia de tu luz me deslumbraba.

Tu solícita, escuchaste mis palabras,
de tus labios salieron mil cumplidos,
de tu mano me llevaste por caminos
que la luz de la luna iluminaba.

Yo feliz, te conté mil aventuras,
desnudé frente a ti mis sentimientos,
compartí comentarios, pensamientos,
que contigo facilmente despertaban.

Desde el fondo de tu alma respondias,
como el eco del sonido retumbabas,
tus vivencias, tus secretos, desvelabas,
nuestras almas como imanes se atraían.

Rendido ante ti, sin darme cuenta,
quedé de tu ser embelesado,
de tu risa, tu voz, de tus encantos,
de tu fuerza, tu pasión, de tu ternura.