Intentando expresar mis sentimientos
desempolvo el baúl de las palabras,
buscando esa llave que reabra
este numen bloqueado por momentos.
Con esfuerzo voy dejando la penumbra
y la luz resplandece mi universo,
enhebrando pensamientos muy diversos
cuando encuentro ese foco que me alumbra.
Poco a poco van formándose los versos
que proclaman lo que mi alma retenía
y que en darle consistencia estaba inmerso.
Con tan arduo vericueto pretendía
pregonar con voz muy fuerte que te quiero.
Solo eso, ya lo ves...¡Vaya osadía!