Al llegar la despedida,
acabada la labor,
queda siempre la alegría
de la etapa que pasó.
Primero en la lejanía,
enseñando con tesón
en la alegre Andalucía.
Después feliz, muy contenta,
en Fortuna, satisfecha,
con tu gente ya más cerca.
Llega pronto la ocasión
y recalando en Molina
se redobla la ilusión.
¡Que placer! ¡Que algarabía!
Trabajar en tu pueblo
te conceden un buen día.
De maestra o jefatura
entregada a la docencia
sin perder la compostura.
Hoy te canto con cariño,
con la voz del corazón,
recitando como un niño
mi poesía con amor.
¡Feliz descanso, amiga!
Disfruta tu jubilación.
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